Colin Cook

Collaborative Drawings with Bill Shambaugh

images bio texts publications links contact studiocook login
Doug Harvey
Celine Flecheux
Géraldyne Masson
Maru Sánchez

Maru Sánchez
El Ilusionista Auto-consciente


Puede que a primera vista los dibujos de Colin Cook no despierten más que una sonrisa, quizá un risita más malvada. Sin embargo, es cuestión de tiempo, o quizá mejor, de curiosidad, para darse cuenta de que detrás de esos trazos, reales como píxeles pero lejanos del plano de la realidad que nos rodea se esconden más oscuras intenciones. En ‘Drawings with Bill’ el artista estadounidense, que por dejarse, no se ha dejado nada en el tintero –escultura, instalación, fotografía, etc han sido algunos de sus campos de acción-, ha aunado esfuerzos con el no artista Bill Shambaugh para unir lo mejor de dos mundos, el real o el nuestro propio y el del otro, es decir, nuestra proyección dictada desde fuera. Un ejercicio de auto-reconocimiento que no viene nada mal para bajar los humos de más de uno, reírse de lo humanamente imperfecto y a la vez estar al quite de lo que…Ssssshhhh , no queremos que se vea.

Clone* La figura que aparece en la mayoría de tus obras no es otro que el propio Colin Cook. Por las posturas y posiciones parece que quisieras tener algunas palabras con alguien…¿quizás contigo mismo?

Colin Cook* La verdad es que es una pregunta interesante. Espero que la colaboración con Bill invite a muchas interpretaciones, especialmente aquellas centradas en lo psicológico. Desde mi punto de vista, estoy de acuerdo en que las manos que Bill pintó y que manipulan mi rostro representan una manera de conflicto. Sin embargo, se trata de una confrontación un tanto extraña, ya que es comprensible pero también surrealista y discordante. En ese sentido, queda claro que las manos de Bill pertenecen a un plano que está fuera de lo común y sin duda de otro mundo. ¿De qué mundo? ¿Cómo las interpretamos? Esta ambigüedad psicológica me parece tan importante como el conflicto físico que se describe en los dibujos.

CL* Esta serie de trabajos son parte de una colaboración con Bill Shambaugh. Concretamente la obra titulada Child’s Head (with man’s body) es diferente del resto porque es la única en la que tú eres retratado por él y no al revés como en el resto de dibujos. ¿Qué sentiste cuando te viste retratado? ¿Sufriste la eterna controversia entre lo que otros ven en nosotros y lo que nosotros creemos que reflejamos?

CC* Ajá! Quizá tenga algunos problemas psicológicos profundamente arraigados, pero cuando me imagino por lo general lo hago igual que Bill me pintó! Recuerdo que ese retrato se elaboró con bastante rapidez en el vestíbulo de un hotel, justo antes de que yo saliera para coger un avión. Tuve la idea de hacer algún tipo de dibujo con una imagen de mi hijo, y fue el primer dibujo de mí que nunca le hubiera pedido a Bill a hacer.

Pero como la mayoría de mi trabajo es a la vez un retrato y un no-retrato. En ese sentido, en este dibujo creo que tanto yo como mi hijo, no somos más que ‘un hombre y un niño’. Uso mi imagen muy a menudo mientras trabajo pero normalmente siempre como un material más. Hasta cierto punto, algún resultado puede salir de lo que soy personalmente, pero a menudo simplemente me sirvo de mí mismo como una abstracción para explorar un concepto. Es algo natural para mí.

CL* Acción, posición, expresión. ¿Cuáles son las reglas a seguir para obtener un resultado realista?

CC* Hasta mi colaboración con Bill, mi trabajo se había centrado principalmente en temas relacionados con el sexo, el hombre y la mujer en la naturaleza o los auto-retratos, algunos de los cuales están presentes en estas series. Los temas son tan específicos que los diferentes estilos de Bill y mío reunidos en una página producen un efecto que a menudo re-contextualiza el significado primigenio, ya que todos los autorretratos se realizan a partir de una serie de fotografías realizadas previamente. Otras veces, sin embargo, estas fuentes vienen directamente de imágenes que busco en Internet.

En cuanto al proceso, después de elegir una imagen, lo primero que hago es trazar una ligera línea para señalar donde irá mi figura. En cuanto a los retratos, voy esbozando sobre la cara pequeñas líneas que mostrarán donde Bill debe dejar las huellas de sus dedos. Luego le envío esto, junto con la foto. Debido a que él vive en los EE.UU. y yo en París, la mayor parte de la colaboración se lleva a cabo por la Fed-X. Después de que él haga su parte, me envía el dibujo de nuevo. ¡Es siempre emocionante abrir estos paquetes sin saber cuál será el resultado final de su trabajo!

CL* Primero símbolo de poder, más tarde recuerdo personal, lo cierto es que el retrato ha sido uno de los principales temas a lo largo de la historia del arte. Después de verse relegado a segundos planos tras los periodos de vanguardias, abstracción y finalmente de la era digital, parece que vuelve a cobrar protagonismo. ¿Cuáles son, en tu opinión, los factores para esta nueva era dentro del retrato?

CC* Temáticamente, siempre han sido culturalmente prescritas las funciones de los retratos, y en esto no creo que haya cambiado mucho: el retrato como arma de propaganda, el retrato como herramienta para el artista… Lo que creo que sí ha cambiado en la sociedad contemporánea es el fácil acceso a la imagen que ofrece la tecnología. A este respecto, no dudo que el retrato pintado y esculpido vaya a perdurar, pero la revolución digital ha cambiado los conceptos, poniendo  en bandeja una serie de nuevas herramientas de bajo coste a las que puede acceder una gran mayoría de usuarios.

Sin embargo, que haya más herramientas al alcance de todos no significa que vaya a haber más de arte del que se hubo en otros periodos. Si lo comparamos con la música, por ejemplo, a partir de la llegada del rock todo el mundo puede permitirse una guitarra, y muchos adolescentes son “músicos”, cantantes o compositores…, sin embargo, al final del día, sólo habrá unos pocos que harán una contribución duradera a la historia de la música. No podemos confundir el artista con la herramienta.

Si hay más retratos, puede ser simplemente porque es una cosa muy sencilla de hacer. Dicho esto, sin embargo, hay artistas que siguen investigando el retrato como ejercicio principal. Son ellos los que definirán qué es lo que el retrato significará al arte contemporáneo.

CL* Por último, si tuvieras que elegir las características principales de un buen retrato, ¿cuáles serían? ¿Y si hablamos de Colin Cook?

CC* Para mí el único criterio para un buen retrato es el mismo que para cualquier trabajo artístico: que de una manera profunda el artista me haya mostrado algo nuevo y totalmente fuera de mi ámbito de experiencia o que me haga reconsiderar algo de una forma novedosa. No hay reglas. El buen arte, incluido los retratos, son básicamente y fundamentalmente interesantes. Algo que, sin duda, es muy difícil de conseguir!

Maru Sánchez
The Self Conscious Illusionist


It is possible that at first sight the drawings of Colin Cook wake up nothing more than a smile, or perhaps an evil snigger. Nevertheless, it is only a question of time and curiosity to realize that behind these realistic lines the reality that surrounds us may hide even darker intentions. In ‘Drawings with Bill’ the American artist, who has left nothing by the wayside - sculpture, installation, photography, etc are some of his fields- has here joined efforts with non-artist Bill Shambaugh uniting the best of two worlds. One our own shared reality and the other, a projection dictated from outside. An exercise in self-awareness that is not bad at all to lower our aires, laughing at what is humanly flawed and at the same time to remove what Ssssshhhh…, do not want to know.

Clone* Your own image appears in much of your work. From the way you incorporate it, you seem to want to have a few words with someone ... perhaps yourself?

Colin Cook* It's an interesting question. I hope that the collaborative drawings with Bill will invite many interpretations, certainly those centered around psychology. And for me, the self-portraits, where the hands which Bill draws are manipulating my face, can clearly be seen as representing a form of conflict. But it is also a confrontation that is very strange: It is at once comprehensible and yet at the same time surreal and jarring. So it is clear that Bill's hands are dislocated from the ordinary, and undoubtedly "otherworldly". But just where do these hands come from? How do we read them? It is this conflict in interpreting the portrait, this unanswerable ambiguity, that seems every bit as important to me as the physical conflict that is depicted in the drawings.

CL* These pictures are part of a collaborative work with Bill Shambaugh. Concretely, the one entitled Child’s Head (with man’s body) is different from the rest because is the only in which you’re portrayed by him, instead of doing it on your own. How did you feel when you saw it for the first time? Did you experienced the eternal controversial between what others see on us and what we think we are?

CC* Hah. Perhaps I have some deep-seated psychological problems, but when I imagine myself… it is generally just like Bill drew me! I remember that that portrait was drawn pretty quickly in the lobby of a hotel, just before I had to leave to get the plane. I had the idea to do some kind of drawing with an image of my son, and it was the first drawing of me that I ever asked Bill to do.

But like most of my work it is both a portrait and not a portrait. It is both myself and my son, but also simply a generic portrait of "man and child". So in a lot of my work, certainly my videos, I use myself a lot… but usually as the "Fall Guy", simply as the raw material to work with. To some degree it may intersect with who I am personally, but often I will simply use myself as an abstraction to explore a concept. It is natural for me.

CL* Action, position, expression. What are the rules that you follow in order to get a lifelike result?

CC* Up until this point in my collaboration with Bill, I have concentrated mainly on the themes of sex, man/women in nature or the self-portraits, some of which are presented here. The subjects are all chosen so that the different drawing styles of Bill and I will meet on the page and produce a meaning – often a meaning that will re-contextualize the source photograph. The self-portrait images all derive from photo shoots that I set up. Otherwise, the source images are chosen from photos that I find on the Internet.

In terms of process, after choosing an image, I will lightly trace in where my figure will go. In terms of the portraits, I will sketch in the face, adding little lines that will show Bill where his fingertips must meet with the face. I then send this, along with the photo, to Bill. Because he lives in the US and I live in Paris, most of the collaboration is done by Fed-X. After he draws his part, he sends the drawing back to me to finish. It's always great to open up these packages, not knowing what his work will look like!

CL* First as a symbol of power, later as a means of personal reflection, the portrait has been one of the main themes in painting throughout history. After being relegated to second place after the periods of avant-garde, abstraction and finally the digital age, portraiture seems to returning to the fore. What are, in your opinion, the reasons for this new era in the portrait?

CC* Thematically, there have always been culturally prescribed roles for portraiture. In this, I do not think that much has changed. Portrait as propaganda, portrait as tool for the artist, etc.. But what I do think has changed in contemporary society is the fact of sheer volume and access to image making technology. The painted and sculpted portrait will always exist, to be sure, but the digital revolution has placed an array of new tools in everyone's hands.

But just because there are more tools available to everyone, doesn't mean that there will be more Art being made. In terms of this, we can look at music. Since the advent of Rock, everyone has a guitar. And every teenager is now a "musician", singer/songwriter, etc. But at the end of the day, there will only be a few that will make a lasting contribution to music history. We can't confuse the artist with the tool.

If there are more portraits, it may be simply because it’s a very primary thing to do… That being said, however, there are artists that continue to investigate portraiture as their primary pursuit. It is they who will define what it is that portraiture will come to mean in the contemporary moment.

CL* Finally, if you had to choose the main features in a good portrait, which ones should they be? And the good ones if we talk about Colin Cook?

CC* For me, the only criteria of a good portrait is the same as any work of art that I respond to: in some deep and profound way, the artist has either shown me something new - something completely out of my realm of experience - or caused me to reconsider something in a different way. There are no rules. Good art, including good portraiture, is basically… well… interesting. Fundamentally interesting. In fact, it is a very hard thing to do.

 
texts contact studiocook studiocook Doug Harvey 	 	 	Celine Flecheux   Géraldyne Masson 	 	 Maru Sánchez